Casa del Invernadero

Obéilar, Granada, España
2004-2007

El solar, situado en el nº2 de la calle Santiago del municipio de Obéilar, tiene una superficie aproximada de 423’37 m2. Su forma es un trapecio de largo de 31’93 m y lados 13’88 m el mayor y 12’64m el menor, con dos muros medianeros y vocación de integrarse en el conjunto de la manzana,  constituida por edificaciones hacia el exterior y patios y jardines en el interior.

Programa de necesidades

La casa será residencia habitual de la familia encargante, compuesta por el matrimonio y dos hijos. El programa ha nacido tanto de las características y necesidades de ellos como de las opciones que el solar ofrecía. Los espacios y usos previstos se han ido configurando simultáneamente a la propuesta constructiva y oferta espacial de ella derivada.

Voluntades iniciales, como extender las actividades a lo largo de la parcela, la luz interior, sencillez formal y constructiva, carácter y variedad de usos de los espacios de transición, entre otras, resultaron tan configuradoras al menos como saber que habría ámbitos para la preparación, almacenamiento, consumo y conservación de alimentos; para la higiene, para la convivencia y para la soledad. Lugares para el descanso y para el trabajo, para tomar el sol y para el coche, etc., organizados entre dos focos luminosos -patios perimetrales y jardín- y relacionados por el zaguán de acceso y los espacios circulatorios. Esta relación entre movimiento y luz, entre interior y exterior, va organizando los siguientes usos:

  1. Acceso peatones, zaguán y fondo de agua
  2. Acceso automóvil
  3. Estancia y cocina
  4. Ámbito de hijos con dormitorios y baño
  5. Ámbito de padres con dormitorio, baño y estudio
  6. Lavadero, depuradora y alberca
  7. Patios y espacios interiores perimetrales
  8. Jardín
  9. Escaleras-zonas de almacenamiento

Solución adoptada

Las condiciones de solar y la necesidad de cerrar la manzana en la que se inserta, la orientación de la calle y la ausencia, por ahora, de edificaciones vecinas, permitiendo la visión del Tajo de Sartenilla, y también la voluntad, o convicción ancestral, de vivir hacia dentro, acotando un cielo, graduando la luz y volcando el interés en cada espacio y en sus transiciones, continuidades y transparencias. En cualquier caso, se trata de producir un mundo interior.

El deseo, también, de claridad formal y constructiva, de interdependencia entre sistema espacial, sistema estructural y solución constructiva.

Cualificar los movimientos (y las paradas), los espacios pasillo y espacios escalera, las relaciones interior-exterior. Circular por los intersticios, moverse en ninguna parte. Espacios “entre”. Poética de lo cerrado, lo oculto, lo entrevisto. El zaguán, el umbral, el velo…con momentos de luz.

La necesidad, que es a la vez convencimiento, de alcanzar una solución económica.

El protagonismo de la luz; directa, cenital, filtrada, reflejada, tamizada…cada espacio se cualifica con la más apropiada según su uso.

El misterio de la ocultación, las sombras, las profundidades. Dormir cobijado y vivir con sol. Entrar por fisuras. El agua (el otro cielo), y sus sonidos. La acequia y el muro de tapial. Privacidades y encuentros. Muros vegetales (dompedros, jazmines, celestinas, galán de noche…). Jardín de ámbitos. El jardín como universo o mandalas

La neutralidad (a veces casi vacía, casi frío) de formas y materiales, para  que el uso y la vida ocupen y den calor.

Al final, un solo cuerpo construido, un simple prisma que ocupa una sola crujía de 26’87 m de largo y 4’66 m de ancho, donde cada uso tiene su propia sección, busca el mejor soleamiento y se apropia de ámbitos que aumentan visualmente su dimensión. Los movimientos, tanto los exteriores como las circulaciones entre los diversos usos interiores, se realizan a través de elementos adosados a esta edificación.

Aspectos funcionales de la solución adoptada

Hacia el exterior la casa se expresa con gran sobriedad. Un muro estucado, sencillo y claro, garantiza la idea de continuidad urbana y la integración silenciosa en el conjunto de la manzana. El esquema funcional está asociado a un esquema constructivo sencillo. Este, como se ha dicho, consta de una crujía paralela a la tapia de la calle, en la que se ubican todos los usos: cocina, subida a terrazas y estancia a la izquierda del zaguán y dormitorios y aseos en dos niveles a su derecha. Las circulaciones horizontales se realizan a través de dos pequeños elementos adosados entre la edificación y la tapia exterior y un gran elemento adosado a la fachada que da al jardín (corredor-invernadero). La disposición no simétrica y proporción de los huecos elimina la competencia con la unidad compositiva superior (manzana, calle) y devuelve a la tapia, que es la fachada de la calle, ese protagonismo.

Hacia el interior, se ha procurado que las decisiones constructivas sean, junto con la luz, las cualificadoras de un espacio que, no desea renunciar ni a su tiempo ni a su memoria.

Así, las visiones filtradas, las transparencias hacia las mayores dimensiones del jardín; el sentimiento de lo masivo y lo liviano. El blanco, los juegos de lo sólido con la ligereza. Las continuidades, la interpretación de interior y exterior. La sección, la elección no sólo de las dimensiones ancho por largo, sino, y muy especialmente, del alto. La luz y el sol. La reducción y extrema sencillez de materiales y formas. La música y el sonido del agua. El hogar.

Aspectos formales de la solución adoptada

La vivienda, con pocos huecos visibles desde la calle y cubiertas planas, dos de ellas transitables, se percibe desde el exterior como un gran volumen blanco detrás de la tapia blanca que la separa de la calle y culmina la manzana.

Interiormente se ha buscado relacionar las mayores dimensiones del reducido volumen construido, tanto horizontal como verticalmente, a través de la luz que proviene del jardín y la reflejada por las tapias blancas, así como con la incorporación de los ámbitos de circulaciones horizontales como focos espaciales de continuidades.

Un espacio zaguán de creciente escala, que insinúa la presencia del jardín a través del gran espacio filtro que contiene casi todos los movimientos horizontales, junto con el elemento de agua, constituyen el espacio de acceso al interior de la vivienda. Justo encima, se ha configurado un espacio que acoge las actividades de sala de máquinas y trastero.

Las zonas comunes, estancia y cocina, buscan la luz hacia el jardín y hacia la tapia exterior. Además, cada espacio escoge su altura necesaria sin mayor conflicto. Se han obtenido así áreas y geometrías muy nítidas para acoger fácilmente los usos previstos. Ambos espacios se encuentran separados por un elemento de hormigón que contiene la escalera de acceso a las terrazas, así como la chimenea del salón y una hornacina para la cocina.

Los dormitorios y aseos se sitúan en dos niveles, repitiéndose el mismo esquema en ambos.

Como se ha dicho, los ámbitos asociados a los movimientos horizontales se convierten en lugares de estar alternativos, de la misma manera que el espacio zaguán o las terrazas en las noches cálidas.

Los filtros y transparencias son la estrategia recurrente de enriquecimiento y ampliación de la percepción del espacio, con sucesivas prolongaciones sugeridas en cada estancia.

Aspectos técnicos y económicos de la solución adoptada

En el presente proyecto se han tomado una serie de decisiones destinadas a obtener el mejor rendimiento técnico y económico de cada solución constructiva, sistema de instalación o material empleado.

La estructura, resuelta mediante pórticos planos de hormigón armado y forjados unidireccionales, cimentada mediante losa de hormigón. Sus elementos verticales apantallados con su dimensión perpendicular a la fachada dominante, colaboran en la configuración de la única crujía que configura el volumen.

Los forjados acabados en un pavimento de hormigón, acumulador térmico para la solución prevista de suelo radiante.

Las cubiertas, planas.

La sencillez y claridad de las instalaciones.

Todas las elecciones de proyecto, en resumen, han pretendido la adecuación técnica y económica, pues el cliente, en este caso, no deseaba lujo ni exhibición (aliadas aquí convicción y necesidad).